¿Es la palabra «camello» una traducción acertada de la griega «kámelos»?

Un análisis de la presencia de la palabra «camello» en la Biblia

Héctor B. Olea C.

La etimología de la palabra «camello», según el Diccionario de la Real Academia Española, es la siguiente: la palabra «camello» viene del latín «caméllus» (variante de «camélus»), y ésta del griego «kámelos».

En consecuencia, una conclusión acertada es que la palabra «camello» es una transliteración de una palabra latina «caméllus» («camélus»), y ésta una transliteración de la palabra griega «kámelos».

Luego, el mismo Diccionario de la Real Academia Española, define la palabra «camello», como: “Sustantivo masculino. Mamífero artiodáctilo rumiante, oriundo del Asia central, corpulento y más alto que el caballo, con el cuello largo, la cabeza proporcionalmente pequeña y dos gibas en el dorso, formadas por acumulación de tejido adiposo”.

La palabra «camello» en la tradición bíblica

Tomando como punto de partida y comparación la versión Reina Valera 1960; es preciso decir que la palabra «camello» (en singular), se encuentra en la Biblia Hebrea, Tanaj o AT, cuatro veces, en cuatro versículos bíblicos: Génesis 24.64; 31.34; Levítico 11.4; Deuteronomio 14.7.

En plural, «camellos», se encuentra cuarenta y nueve (49) veces en 47 versículos bíblicos: Génesis 12.16; 24.10 (dos veces), 11, 14, 19, 20, 22, 30, 31, 32, 35, 44, 46 (dos veces), 61, 63; 30.43; 31.17; 32.7; 37.25; Éxodo 9.3; Jueces 6.5; 7.12; 8.21, 26; 1 Samuel 15. 3; 27.9; 30.17; 1 Reyes 10:2; 2 Reyes 8.9; 1 Crónicas 5.21; 12.40; 27.30; 2 Crónicas 9.1; 14.15; Esdras 2.67; Nehemías 7.69; Job 1.3, 17; 42.12; Isaías 21.7; 30.6; 60.6; 66.20; Jeremías 49.29, 32; Ezequiel 25.5; Zacarías 14:15.

Ahora bien, la palabra «camello» (en singular y en plural), es la traducción de la palabra hebrea «gamal». Luego, no podemos obviar, que, como en muchos otros casos, existe en el hebreo un verbo (y más de un verbo) y un sustantivo que tienen en común las mismas consonantes, aunque con una vocalización un tanto distinta.

En tal sentido, conviene tener en cuenta, por un lado, que la transliteración «gamal», vocalizada «qames» (a) – «patah» (a), corresponde a dos verbos en hebreo, y con distintos significados. El primer verbo «gamal» significa: tratar, recompensar («Diccionario Bíblico Hebreo Español», Schokel). El segundo verbo «gamal», según la misma fuente, significa: destetar, madurar.

Por otro lado, el sustantivo «gamal», vocalizado «qames» (a) – «qames» (a), significa, según la misma fuente citada: camello, dromedario.

En tal sentido, es preciso traer a colación el significado de la palabra «dromedario» según el Diccionario de la Real Academia Española: “Del latín tardío dromedarius, y este del griego (kámelos) dromás (kámelos), dromás, dromedario; literalmente (camello) corredor. Artiodáctilo rumiante, propio de Arabia y del norte de África, muy semejante al camello, del cual se distingue principalmente por no tener más que una giba adiposa en el dorso”.

Con relación a la Biblia Hebra (Tanaj, AT), podemos decir que la palabra «dromedarios» (sólo en plural) se encuentra en éste una sola vez, en Isaías 60.6. Ahora bien, es la palabra «dromedario» (en Isaías 60.6) la traducción no de la palabra «gamal» (el sustantivo), sino de la palabra hebrea «bejer» (sólo en estado constructo plural «bijeré») que, según el «Diccionario Bíblico Hebreo Español» de Schokel, señala un camello joven (y en palabras del «Diccionario de Hebreo Bíblico» de Moisés Chávez, un camello tierno).

La palabra «camello» en el Nuevo Testamento

En lo que respecta al Nuevo testamento, la palabra «camello» (sólo en singular), se encuentra seis veces en seis versículos: Mateo 3.4; 19.24; 23.24; Marcos 1.6; 10.25; Lucas 18.25.  Por supuesto, la palabra «camello» en el NT es la traducción del griego «kámelos».

Una observación especial: Con elación a la palabra camello en Marcos 10.25, me parecen oportunas las palabras del «Comentario Bíblico San Jerónimo»: “La paradoja que entrañan las palabras de Jesús ha sido frecuentemente debilitada aceptando la problemática variante kamilon (cable) en vez de kamélon (camello), o suponiendo que el «ojo de una aguja» se refería a una puerta muy estrecha de Jerusalén (de la cual digo, yo, no hay ninguna evidencia históica y arqueológica que avale esta hipótesis).

Finalmente, pienso que las palabras de Simón Kistemaker, en su «Comentario al Evangelio de Marcos» (publicado por Libros Desafío), son sencillamente contundentes: “Tales explicaciones además de ser objetables dese el punto de vista lingüístico (y agrego yo, histórico y arqueológico), intentan hacer posible lo que Jesús declaró especialmente imposible (digo yo: que un rico entre en el Reino de Dios gracias y con base en su riqueza, confiando en su riqueza).

Conclusiones:

1) La palabra castellana «camello» (morfológicamente) consiste en una transliteración de la palabra latina «caméllus» («camélus»).

2) La palabra latina «caméllus» («camélus»), morfológicamente, consiste en una transliteración de la palabra griega «kámelos».

3) La palabra hebrea «gamal» (sustantivo) significa «camello», «dromedario».

4) Hay otra palabra que también puede ser traducida como «camello», o como «dromedario». Esta palabra es «bejer» (sólo en estado constructo plural «bijeré») que sólo se la encuentra en Isaías 60.6, aunque señalando, según «Diccionario Bíblico Hebreo Español» de Schokel, y el «Diccionario de Hebreo Bíblico» de Moisés Chávez, un camello de corta edad, joven, tierno.

5) No son exactamente equivalentes las palabras «camello» y «dromedario». El «dromedario» se distingue del «camello» principalmente por no tener más que una giba adiposa en el dorso.

6) La palabra empleada por la Septuaginta para traducir la hebrea «gamal» (sustantivo) es «kámelos».

7) No se encuentra la palabra «camello» en la sección aramea de la Biblia Hebrea (Tanaj, AT). En todo caso, la traducción al castellano del Tárgum de Ezequiel, publicado por Verbo Divino (Biblioteca Midrásica), por Josep Ribera-Florit, traduce Ezequiel 25.5 en la siguiente manera: “Y convertirá a Rabba en pastizal de camellos y a los amonitas en sesteadero de rebaños de ganado menor; para que conozcáis que Yo soy el Señor”.

8) Es la palabra «camello» una traducción acertada de la hebrea «gamal» (sustantivo) y de la griega «kámelos», así de sencillo.

 

¡Hasta la próxima!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *